miércoles, 13 de enero de 2010

Momentos significativos del día.

Tomar mi café de pié frente a la ventana. Observo detenidamente desde el cuarto piso el tránsito humano al que estoy a punto de integrarme. El momento más importante, mi momento. Quisiera que fuera eterno. Mi rito para comenzar el día, sin el cual no logro mentalizarme para la jornada a la que estoy sometido como hombre que necesita comer para vivir.

El Metro. Aquí se desvanece el sublime enfoque alcanzado en mi momento anterior. Desciendo de mi cumbre y soy uno más de tantos seres desconocidos formando un colectivo... pierdo mi individualidad. Parece que todos vamos a algún lugar; nuestros cuerpos forman una desesperada e impaciente masa humana movida por un monstruo de metal, pero nuestras mentes permanecen igual, mezquinas y llenas de vulgaridad.

No vamos a ninguna parte.

La caminata previa a mi trabajo. El momento más intenso. Mi cuerpo se entumece, me cuesta trabajo caminar, mis piernas no responden, dejan de obedecerme. Las 2 cuadras más largas en las que el tiempo se detiene. Mi esencia se niega a poner un pié en ese lugar, lo aborrece aunque es rutina estar ahí. Pero sigo caminando, y una vez ahí la resistencia desaparece. El entorno determina mi estado de ánimo.

Mi esencia se recluye.

El regreso a casa, que trae consigo un descanso sicológico. Dejo de obedecer órdenes, recupero mi dominio, mi voluntad. La energía vuelve, camino casi triunfante, y a pesar del cansancio físico me siento renacer. Me convierto en individuo otra vez.

Soledad y Silencio conforman mi alimento, que llena y restaura mi alma, que me devuelve mi esencia; lectura, arte, reflexión. Sustento insuperable que me une a la vida, la verdadera.

2 comentarios:

  1. Para mí el momento más significativo del día es cuando platico contigo cada mañana, es el mejor momento, el que me hace feliz y hace que cada día sea bello. Te Amo

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  2. Y en inglés dice así:

    Significant moments of the day.

    I take my coffee standing at the window, watching carefully, from the 4th floor, the human traffic that I am about to join. My spiritual ritual for the day, without which I can´t get up for the working day to which I´m submitted as a man who needs to survive. The most important moment, my moment. I wish it were eternal.

    The Subway. Here, the sublime approach reached earlier vanishes. I descend from my summit and I'm just one of many unknown creatures creating an involuntary collective... I lose my individuality. It seems we're all going somewhere; our bodies are a desperate and impatient human mass moved by a metal monster, but our minds remain the same, petty and full of vulgarity.

    We're not going anywhere.

    The walk before my workplace. The most intense moment. My body is numb, I can hardly think, my legs don't respond me, they don´t obey me. The 2 long blocks where time seems eternal. My essence refuses to set one foot there, although it's routine. It hates being there with the mobbing, the burn-out, the jibe of my partners, the wrath of my boss. But I keep walking, and once there, the resistance of my body and mind disappears. The environment determines my mood.

    My essence is bounded.

    Coming home, which brings me an emotional break. No more orders. I retrieve my domain, my will. The energy comes back, I walk alone almost triumphant, and despite the fatigue I feel reborn. I become an individual again.

    Silence and Loneliness. They make my sustention, which fills and restores my soul. My essence is back: I read, I write, I draw, I meditate. Unbeatable support that binds me to life, the true life.

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