sábado, 1 de mayo de 2021

Tienes Facebook e Instagram... pero no te han avisado.


Lamento que las últimas (y escasas) entradas de este blog hayan adquirido un tono áspero, de denuncia. En la vida ocurren cosas ajenas a nuestros deseos pero no está de más señalarlas para así advertir a otros.

Desde el año pasado he estado recibiendo notificaciones de Facebook a mi segunda cuenta de correo. Pasa que jamás abrí un perfil con esa cuenta. Sin embargo, el sistema de Facebook lo activó sin mi consentimiento. Algún tipo (no tengo idea quién haya sido y jamás lo sabré) tuvo la ocurrencia de abrirse un perfil en FB usando mi correo electrónico (no mi cuenta sino la pura dirección). No creo que esto cuente como usurpación de identidad, ya que no usa mi nombre, pero sí está usurpando mi correo, y lo increíble es que Facebook lo permite. Para que se entienda, un ejemplo:

· Quiero abrir un perfil en FB, pero soy demasiado desidioso y decido hacerlo con una dirección de correo que no es mía. La ingreso de todos modos. Listo, tengo perfil.

· Un día tú entras a tu cuenta de correo secundaria (esa que revisas muy de vez en vez) y te encuentras con un montón de correos de Facebook que dicen "Juan Galletas, tienes dos nuevas notificaciones". Son del perfil que yo hice.

· Creerás que esos correos son phishing, pero no. Realmente provienen de Facebook. Obviamente yo jamás recibo esas notificaciones pues no tengo acceso a tu e-mail, pero qué tal me sirvo de tu dirección para usar FB.

La solución es en apariencia simple. Acceder a ese perfil solicitando el cambio de contraseña. Luego, desactivarla. El problema es que una vez desactivada, el impostor solicitará la reactivación, reiniciando el ciclo de spam. La solución quizá definitiva es eliminar esa cuenta. Facebook da un plazo de un mes, que una vez transcurrido, la elimina definitivamente. Pero qué garantía hay de que el impostor no volverá a ingresar nuestro e-mail para hacer un nuevo perfil. Aquí, creo que uno se ve obligado a tomar control del perfil apócrifo y conservarlo en desuso, desactivando todas las notificaciones de correo. Eso además nos da el plus de castigar al impostor arrebatándole el acceso, por tener el cinismo de ingresar datos ajenos. Me pasó exactamente lo mismo con Instagram. El asunto es que cualquier idiota puede abrir un perfil con tu dirección de correo, y siguiendo el proceso descrito arriba, terminarás siendo el poseedor involuntario de un perfil ilegítimo.

Una razón más para aborrecer las redes sociales porque los responsables directos son quienes gestionan su funcionamiento y permiten estos "huecos" que son aprovechados por entes anónimos.

viernes, 19 de marzo de 2021

Mexicanos podridos.

Cómo los nacos recurren a excusas victimistas para evadir responsabilidades y obtener beneficios. Aquí su mediocre rutina de manual que aplican a donde quiera que vayan, durante toda su vida.

1. Se apropian de servicios y se benefician de ellos sin importarles que deben pagarse. Como mueven el interruptor y se prende la luz, creen que la luz es gratis. Como giran la llave y sale agua, creen que esta es gratis. Creen que nadie paga estos servicios, que emergen mágicamente como un mundo fantástico que les provee de sobra para sus necesidades.

2. Cuando el que paga esos servicios exige la justa retribución, los nacos recurren al victimismo apelando a cuestiones económicas o de salud. Ejemplos, "es que ahorita no tengo dinero/es que allá donde estábamos antes no pagábamos tal servicio o pagábamos menos". "Es que estoy enfermo/es que tengo un familiar enfermo". 

Según su lógica, tales condiciones significan la condonación de pagos que en realidad están obligados a hacer, mientras cómodamente siguen consumiendo recursos cual vividores. 

Bajo este esquema, toda esta miserable fauna se pone a exigir derechos sin aportar y ni siquiera agradecer a quien se los proporciona. Así sobrevive la nacada y por eso México está atado al tercermundismo desde la interacción social más básica. Quien aún crea que "los ciudadanos decentes seguimos siendo más" no está haciendo pie en el mundo real. Los parásitos aumentan y los vemos en todos lados. Y por eso deben ser expuestos.

"Hay dos tipos de personas: las que creen en hacer lo mejor para todos incluso a costa de su sacrificio personal, y las que ven cualquier inconveniente como inaceptable sin importar qué".