viernes, 6 de diciembre de 2013

El árbol.

Actualmente pienso de estas fechas como detonador de consumismo e hipocresía, pero hace poco ayudé a adornar un árbol de Navidad y tengo qué decir que lo disfruté bastante.

Posiblemente me contradigo al sumarme a la superficialidad que inunda estos días y tanto critico. Pero de algún modo, quería evocar un poco de ese "espíritu navideño" todavía gozoso hace veinte años, en compañía de mi madre y mi hermano.

Nostalgia, supongo.

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