lunes, 1 de junio de 2015

Sex and the City, temporada 1.

Una serie que no vi en su momento pero que recientemente he tenido oportunidad de ver. Muy suscintamente, trata de un grupo de amigas (la mayoría rondan los 30 años) que viven en New York y cuya protagonista nos narra las complejidades y sinsabores que las mujeres enfrentan en sus relaciones con los hombres. La serie me intriga porque, desde mi (siempre subjetivo) punto de vista, tiene aciertos pero también muchos prejuicios contra el hombre que, aunque corresponden a la ficción (la serie exagera los estereotipos) me gustaría matizar con fines puramente recreativos.

Así que intentaré un resumen de la primera temporada abordando los puntos interesantes en los comentarios de esta misma entrada a fin de agilizar la lectura. También omitiré reseñar cada capítulo asumiendo que el lector ya ha visto la serie. Y como escribiré al vuelo, no repararé mucho en la forma o estilo, tan solo en darme a entender, lo que implica ser trivial, escueto o redundante.


PD: la imagen que ilustra esta entrada no corresponde a la serie, pero me parece muy adecuada ya que la chica va orgullosa de ser mujer... paseando su sexo en la ciudad.

2 comentarios:

  1. 1. Sexo en la ciudad.

    La protagonista (Carrie) emite algunas quejas con relación a la cantidad de mujeres exitosas, bellas, independientes, pero solas, y se pregunta por qué. Da por hecho que el hombre es el problema. Y para soportar su convicción ofrece como ejemplos solo a hombres obtusos, ridiculizando al género masculino en bloque, a pesar de las fortuitas apariciones de Mr. Big.

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  2. 2.Modelos y mortales.

    El capítulo plantea la clásica (pero ya descartada en estos tiempos) oposición entre la belleza física y el intelecto como cualidades incompatibles. Las modelos tienen que ser forzosamente vacías o tontas y las que son inteligentes son despreciadas por carecer de atributo físico. O se es guapo y tonto o se es inteligente y poco agraciado. No hay punto medio.

    La parte chusca la ofrece Barkley, un joven intento de artista que acostumbra tener sexo con modelos y filmar sus encuentros. Afirma que no endiosa a las mujeres bellas y es por tratarlas como mujeres comunes que le es fácil acercarse a ellas. El problema es que también las cosifica. "Son cosas" dice de ellas literalmente. Así que el capítulo entero arremete contra la belleza. Lo gracioso es la tecnología de que Barkley dispone para inmortalizar sus hazañas. Tiene cámaras para cada ángulo y un un rústico mueble con televisores viejos para ver varios videos a la vez, que controla con un mando similar al de un NES.

    Incluso Mr. Big confirma el prejuicio cuando al final del episodio coincide con Carrie en un restaurante y le da a entender que las mujeres bellas son aburridas, lo que motiva la necesidad de involucrarse con una mujer pensante aunque no sea bella, lo que complace a Carrie pues le infunde la esperanza de que alguien como Big podría fijarse en ella. Pero el prejuicio jamás es superado o cuestionado.

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